Noaj
Las aguas que nos purifican
Estimados lectores:
Esta semana leemos la perashá de Noaj, que nos relata la historia del diluvio que cubrió el mundo durante cuarenta días y cuarenta noches. El Jasidut nos enseña que aquellas aguas no llegaron solamente para castigar, sino también para purificar el mundo y permitir un nuevo comienzo.
No es casualidad que el diluvio haya durado cuarenta días. La mikve, el baño ritual de purificación, requiere un mínimo de cuarenta seá de agua. Así como la inmersión en la mikve representa una renovación espiritual, las aguas del diluvio purificaron el mundo.
El Jasidut compara las aguas del diluvio con las preocupaciones y dificultades del sustento. A veces los problemas económicos y las responsabilidades materiales parecen rodearnos como una inmensa cantidad de agua, amenazando con sumergirnos.
Cuando todo marcha bien, cuando nuestros negocios prosperan y nuestros proyectos tienen éxito, podemos llegar a pensar que todo se debe exclusivamente a nuestra inteligencia, nuestro esfuerzo o nuestra capacidad. Olvidamos que la verdadera fuente de toda bendición es Hashem.
Pero cuando aparece un traspié económico, muchas veces levantamos la mirada hacia el Cielo. Pedimos ayuda y reconocemos que, por más esfuerzo que hagamos, el resultado final no depende únicamente de nosotros.
Aquí aparece el concepto de bitul, la humildad y el reconocimiento de nuestra dependencia de Hashem. Curiosamente, las letras hebreas de bitul (ביטול) son las mismas que las de tevilá (טבילה), la inmersión ritual. La verdadera purificación comienza cuando dejamos de colocarnos en el centro de todo.
Por supuesto, esto no significa que debamos buscar dificultades. La prueba del sustento es una de las más difíciles, y cada día pedimos a Hashem abundancia, tranquilidad y prosperidad. No necesitamos sufrir para reconocer su presencia; también podemos hacerlo cuando todo marcha bien.
Pero si las dificultades aparecen, podemos transformar esas aguas que amenazan con hundirnos en una oportunidad para fortalecer nuestra fe y nuestra humildad.
Que Hashem nos bendiga con abundancia material y espiritual, sin dificultades ni pruebas, y que siempre sepamos reconocer que todo lo bueno proviene de Él.
Shabat Shalom,
Rabino Eli Levy
Di-s manda a Noaj, la única persona justa en un mundo consumido por la violencia y la corrupción, a construir una teivá ("Arca")..
Noé no era sólo un hombre espiritual. Era, como dice la Torá, "Un hombre de la Tierra"...
De acuerdo con los sabios del Talmud, hay 70 familias con 70 caminos dentro de la gran familia humana. Cada individuo tiene su propia senda dentro de cierta ruta...
En los retrovisores de muchos autos está grabada: "los objetos en el espejo están más cerca de lo que parecen".
Nimrod, bisnieto de Noaj, fue un poderoso rey que vivió en la época posterior al Gran Diluvio. Era conocido como un formidable cazador y uno de los primeros reyes de la historia.
Al comienzo de la ceremonia de casamiento bajo la jupá, es costumbre que la novia dé tres o siete vueltas alrededor del novio en sentido contrario a las agujas del reloj.
