La Torá enseña que Di-s no sólo creó el mundo, sino continúa dirigiéndolo a lo largo de los tiempos. Por ello se hace referencia a Di-s tanto como "Creador" y como "Director" del mundo.
Un hombre atormentado escribió una vez al Rebe acerca de sus recurrentes sueños sobre las atrocidades en el mundo. En esos sueños, escribió el hombre, se sentía abrumado por la interminable injusticia reinante por doquier.
Un joven de nombre Meir Bastomsky visitó una vez al Rebe en busca de orientación sobre su futuro profesional. Había invertido mucho tiempo en su formación como ingeniero mecánico, pero seguía sin estar seguro de que ese camino fuera para él.
Tras sobrevivir al asesinato de su familia a manos de los nazis, luchar por Rusia en la Segunda Guerra Mundial, quince años de encarcelamiento en un campo de trabajo soviético por ayudar a su familia a huir de la Unión Soviética y, por último, emigrar a los Estados Unidos, el talentoso pintor Janoj Hendel Lieberman llegó a París, donde finalmente se estableció en el seno de la creciente comunidad Lubavitch.
El Alter Rebe ofrece el siguiente consejo edificante: "Uno no debe sentirse deprimido ni angustiado, aun si se ve envuelto en esta lucha durante toda su vida".
El designio providencial de nuestras luchas personales no se encuentra únicamente en los desafíos externos. De hecho, algunos de nuestros mayores desafíos se originan en nuestro interior.
El Rebe, a menudo, animaba a la gente a reconsiderar su voluntad de cambiar de identidad espiritual y de tradición, recordándoles que su principal responsabilidad es para con Di-s, y que honrar esa responsabilidad suele ser más efectivo explorando la propia tradición innata.
El rabino Shalom Ber Lifshitz arribó a Nueva York un jueves, tras un largo vuelo desde Israel, con la intención de continuar directamente a Canadá. En aquella oportunidad, el rabino Lifshitz —que dirigía una organización de ayuda a instituciones educativas judías en Israel— viajaba para asistir a un acto de recaudación de fondos en la esperanza de que pasar un Shabat con la comunidad local generase el apoyo tan necesario.
En una carta, el Rebe resumió sus razones para reorientar las intenciones de Serebryanski, explicando que, en consideración de que la Divina Providencia lo había llevado a Australia, debía permanecer allí y consagrarse aún más a la transmisión de las enseñanzas del jasidismo antes de poder pasar al "servicio más placentero" de estudiar en 770.
Antes de alcanzar los trece años, Asaf Abramovitch fue preparado para su Bar Mitzvá por un joven de nombre Rajamim Jerufi. A medida que profundizaba sus estudios y su inmersión en la cultura de Jabad, sintió curiosidad por saber por qué el Rebe permanecía en Brooklyn, Nueva York, en lugar de radicarse en Israel.
El Rebe preguntó: "¿Es consciente usted de su gran sentido de responsabilidad para con esas dos familias? Además de ofrecer las noticias, su periódico es el único vínculo de ellas con la vida y la comunidad judías.”
Con motivo de su cumpleaños, una mujer escribió al Rebe, mencionando sus esfuerzos durante el año saliente por compartir la belleza del judaísmo con su comunidad.
En 1979, Miriam Swerdlov asistió en Detroit a una convención para mujeres y niñas patrocinada por Jabad. Tras el inspirador evento, mientras esperaban para embarcar en el avión de regreso a casa, Miriam y unas veinte mujeres más tomaron conocimiento de que el vuelo se había cancelado debido a una tormenta de nieve.
El Rebe respondió: "Tengo entendido que hay una residencia de ancianos en Hungría con varios ancianos judíos, y no hay servicio de comida kosher allí. ¿Puede usted viajar a Israel vía Hungría y aplicar su elocuencia para convencer al dueño de ofrecer una opción kosher a los residentes judíos?".
En una pequeña aldea no lejos de Berditchev vivía un sencillo posadero de nombre Mendel, que se ganaba la vida modestamente atendiendo a los numerosos viajeros que se detenían a comer o a descansar en su posada a la vera de un camino rural.
El Rebe planteó esta cuestión durante una audiencia privada con el jefe de redacción de un periódico judío nacional, quien ensalzó su propio periódico: “¡Nuestra publicación es independiente y completamente objetiva!”. El Rebe respondió intencionadamente: “Independiente, quizás, ¿pero objetivo? No existe tal cosa. Es humanamente imposible ser absolutamente objetivo.
Una mañana de principios de la primavera de 1988, un grupo de Jasidim se reunió en la casa del Rebe en Brooklyn para orar. Era un día especialmente triste porque conmemoraba el que habría sido el octogésimo séptimo cumpleaños de la amada esposa del Rebe, la Rebetzin Jaia Mushka Schneerson, quien había fallecido apenas un mes antes.