Printed from Jabad.org.uy

¿Por qué respetamos el Shabat?

¿Por qué respetamos el Shabat?

 E-Mail

Preguntas y Respuestas
del Rabino Shemtov


¿Por qué respetamos el Shabat?

El Shabat es uno de los fundamentos más importantes en el judaísmo.

La razón por la que respetamos el Shabat es simplemente porque así nos pidió D-os, que en Shabat descansemos porque El lo había consagrado como un día de descanso.

El Shabat es uno de los Diez Mandamientos:

"Recuerda el día de Shabat para santificarlo. Seis días trabajarás y harás todo tu trabajo. Y el séptimo día será un descanso ante D-os, tu D-os. No hagas ningún trabajo, ni tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sirvienta, tu animal, y el extranjero que reside entre tus portones. Porque (en) seis días hizo D-os a los cielos y a la tierra y todo lo que contienen y descansó el séptimo día. Por lo tanto Di-s bendijo al día de Shabat y lo santificó." (Exodo 20:8-11)

Al final de la narración bíblica de la Creación dice:

"Y fueron concluidos los cielos y la tierra, y todos sus componentes. Di-s concluyó en el séptimo día Su labor que había hecho, y cesó en el séptimo día de toda Su labor que había hecho. Di-s bendijo el séptimo día y lo consagró, porque en él cesó de toda Su labor, la que D-os había creado para hacer." (Génesis 2:1-3)

Shabat es la reafirmación semanal de la fe en que D-os creó el mundo en seis días y descansó en el séptimo.

Dicen nuestros sabios: el que hace el Kidush el viernes de noche se transforma en socio de D-os en la Creación.

¿Por qué es así?

En la naturaleza existen ciclos mensuales (lunares) y anuales (solares), pero no existen ciclos semanales. El observar Shabat y proclamar el Kidush el viernes de noche es dar testimonio a la existencia del ciclo semanal que tiene su origen en la creación de universo. Parar cada seis días de la rutina natural simplemente porque así lo ordenó D-os es una declaración clara del reconocimiento de que el mundo tiene un Creador y por lo tanto un propósito.

Queda por explicar algunas aparentes incongruencias relacionadas con la manera en que observamos Shabat.

¿Por qué, por ejemplo, no se puede encender la luz en Shabat? ¿por qué no se puede andar en auto en Shabat? Si Shabat es un día de descanso, ¿no es más descanso viajar en auto que andar caminando?

Los que hacen esa pregunta suelen fundamentar la pregunta con el siguiente argumento: antiguamente para crear fuego había que esforzarse. Se entiende por qué se prohibió hacerlo en un día de descanso. Pero hoy en día, con la tecnología que tenemos, crear luz no implica ningún esfuerzo importante. ¿Por qué entonces prohibirlo?

La respuesta a esas preguntas es muy sencilla.

En primer término hay que definir qué quiere decir ‘descanso’.

Se sobreentiende que cuando hablamos de D-os no podemos aplicar el concepto ‘descanso’ en su sentido más común, ya que cansancio implica agotamiento de fuerzas, fenómeno inaplicable a D-os, que es infinito.

El concepto de ‘descanso’ en este contexto, entonces, es la abstención de crear. Creación no es siempre sinónimo con esfuerzo. Uno, al caminar 50 cuadras, aunque se haya cansado no ha creado absolutamente nada. En cambio, si prendió un fósforo, aunque no implique gran esfuerzo, ha creado fuego. El caminar 50 cuadras dentro de la ciudad no viola el descanso de Shabat, mientras que prender el motor del auto sí lo viola ya que (entre otras cosas) está creando fuego.

Dicha definición del descanso de Shabat se ve enfatizado más aun si tomamos en cuenta que D-os creó al mundo por medio de la palabra hablada. Cuando D-os quiso crear la luz, dijo ‘que haya luz’ y apareció la luz. Ni siquiera tuvo que hacer una acción. Y así creó al mundo entero. Y de eso descansó en Shabat. No descansó de esfuerzo, sino de crear.

¿Qué determina si algo está considerado un acto de creación o no?

Nuestros sabios identificaron 39 prototipos de actividad que están prohibidos a realizar en Shabat. Todas fueron imprescindibles en la construcción del Santuario en el desierto y hubo que suspenderlos en Shabat.

Dichos prototipos (‘Avot Melajot’) engloban muchos derivados, que se llaman (‘Toldot’). Por ejemplo, uno de los prototipos es el de ‘sembrar’. Un derivado de eso sería ‘regar’, ya que ayuda a crecer.

Las leyes de Shabat son muy extensas y sofisticadas. Para apreciarlas realmente hace falta estudiarlas a fondo y ponerlas en práctica. Es como aprender a tocar un instrumento; no es fácil aprender a leer y entender una partitura y ponerla en práctica. Pero al dedicarle el tiempo necesario, uno se ve premiado con un mundo y una vida más linda y armoniosa.

Además de todo lo antedicho referente a lo que NO debemos hacer en Shabat para no violar su santidad, hay que mencionar también lo que sí debemos hacer en Shabat para dar expresión a su santidad

Pero esto lo dejaremos para otra oportunidad.

 

 E-Mail
Shabat

Tranquilidad, Conciencia, Identidad Judía, Familia

 
El Rebe

Su Vida y Enseñanzas